A Marisa Wagner, mas allá de Los Montes de la Loca…
Aquí estoy escribiendo estos poemas
con una alegría adolescente,
con una pasión conocida, vivida y olvidada
con esa urgencia que trae lo inevitable
sin quererme contener en lo que siento
venerando cada verso de tu libro
descubriendo fascinada que al leerte
me desenterrabas sin saberlo los amores,
la memoria de mi Ser, mis sentimientos,
para encontrame otra vez conmigo, adentro
para salir de lo cotidiano de mi día
y amarlo como aquel regalo nuevo
comprendiendo que al leerte despertabas
algo tuyo que siento como mío
una esencia antigua que renace
al escuchar sin buscarlo en el silencio
las palabras que recitas a lo lejos
desde ese manantial de agua revuelta
que es toda tu vida y tus delirios
ese torrente tan tuyo de poemas
cotidianos, coloquiales, tan sentidos
provocando con la magia de tus versos
despertar con tu luz aquellas almas
que naufragan en el mar de los olvidos.
